Me gustaría gritarte que no te soporto, que solo me haces daño, que estoy cansada de luchar por tí y por mí.
Quiero decirte que a veces te odio, sí, te odio porque eres cobarde, dejas pasar el tiempo sin arriesgar nada
¿Por qué te niegas a ser feliz? ¿Por qué ni tan siquiera lo intentas?
Quiero gritártelo con todas mis fuerzas, empujarte, llorar...
y después darte un abrazo para decirte que no me iré jamás...
Que estoy dispuesta a seguir luchando por ti, aunque no quiera, y por mí, aunque me duela.
No hay comentarios:
Publicar un comentario